El sistema de salud privado de Buenos Aires está bajo shock. Los nombres de Delfina "Fini" Lanusse y Hernán Boveri hoy encabezan una de las causas judiciales más escandalosas de los últimos años.
Perfiles opuestos unidos por el consumo
Delfina "Fini" Lanusse era, hasta hace poco, una médica residente con una presencia magnética en redes sociales. En su TikTok e Instagram, "Fini" no solo compartía su rutina hospitalaria, sino que ostentaba un estilo de vida de altísimo poder adquisitivo: viajes de lujo, autos de alta gama y procedimientos estéticos que no coincidían con el salario de una residente. Esta exposición fue, paradójicamente, lo que terminó de cercarla cuando la justicia empezó a rastrear el destino de los fármacos desaparecidos.
Por su parte, Hernán Boveri es un anestesista con trayectoria. Su rol en los quirófanos le otorgaba un acceso privilegiado a drogas de control estricto como el propofol y el fentanilo. Según la investigación, Boveri y Lanusse mantenían una relación afectiva extramatrimonial que habría sido el motor de un circuito de administración fraudulenta de drogas hospitalarias.
Las "Propo Fest": Diversión al límite de la muerte
La causa, que estalló tras la misteriosa muerte del anestesista Zalazar, puso al descubierto las llamadas "Propo Fest". Estas reuniones privadas, presuntamente organizadas o integradas por el dúo, consistían en el uso recreativo de anestésicos potentes.
El fentanilo, conocido mundialmente como la "droga de los zombis" por su peligrosidad, era sustraído del stock del hospital. La justicia investiga si el modus operandi consistía en declarar el uso de ampollas en pacientes que nunca las recibían o en reportar descartes inexistentes para desviar el material hacia estas fiestas.
Traiciones y declaraciones cruzadas
Lo más impactante del caso es cómo la "pareja" se desmoronó ante el juez:
- La defensa de Lanusse: La médica admitió ser consumidora, pero se posicionó como una víctima de Boveri. Declaró que él era quien le suministraba las sustancias y que la instigaba al consumo, generándole una dependencia que duró dos años.
- El contraataque de Boveri: El anestesista no se quedó atrás. Si bien admitió haberla drogado en ocasiones puntuales, aseguró que era "Fini" quien robaba los medicamentos del Hospital Italiano aprovechando su acceso a los depósitos, despegándose de la autoría del hurto.
El futuro de la causa
Actualmente, ambos profesionales están imputados por administración fraudulenta y hurto de fármacos. El secreto de sumario busca determinar si hay más médicos involucrados en esta red y si el financiamiento de la vida de lujos de Lanusse provenía de la comercialización de estos insumos.



