La Justicia de Neuquén dictó la prisión domiciliaria para un hombre imputado por intentar asesinar a su expareja tras incendiar su vivienda. Pese a la gravedad del hecho, la falta de plazas en las unidades de detención de la región del Pehuén impidió que el agresor fuera trasladado a una cárcel, generando una fuerte polémica por las carencias del sistema penitenciario.
El ataque: "Esto es porque saliste"
El violento episodio ocurrió el pasado 5 de abril en una propiedad ubicada sobre la ruta provincial 13, en las inmediaciones de Villa Pehuenia. Según la investigación del Ministerio Público Fiscal (MPF), el sospechoso utilizó un bidón con combustible para prender fuego la casa mientras la mujer dormía en su interior.
La víctima logró escapar de las llamas y pedir auxilio a sus vecinos. En el expediente judicial, los investigadores resaltaron una frase que el agresor le habría gritado a la mujer: “Esto es porque saliste”, lo que refuerza la hipótesis de un ataque enmarcado en violencia de género.
La calificación legal y el riesgo procesal
La fiscal Laura Pizzipaulo y el asistente letrado Gastón Rodríguez calificaron el hecho como homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, en grado de tentativa. Durante la audiencia, la fiscalía enfatizó que la víctima quedó "aterrorizada" y en una situación de extrema vulnerabilidad, habiendo perdido su hogar por completo.
Aunque el ataque se produjo dentro de una comunidad mapuche, el juez de garantías Lisandro Borgonovo avaló el criterio de la fiscalía de que la gravedad del hecho excluye cualquier tipo de abordaje comunitario, ratificando la acusación por intento de femicidio.
La paradoja del sistema penitenciario
El punto más crítico de la resolución radica en la imposibilidad de aplicar la prisión preventiva efectiva. La fiscalía detalló que, debido a que no existen plazas disponibles para nuevos detenidos en la zona, se debió solicitar la prisión domiciliaria por un plazo de 30 días.
El juez Borgonovo ordenó que el imputado permanezca bajo esta modalidad con salidas laborales controladas por la Policía. Asimismo, se le impuso una prohibición absoluta de contacto con la víctima. La medida busca resguardar a la mujer ante las deficiencias de infraestructura del sistema penal, mientras la Policía realiza pericias químicas sobre el bidón de combustible secuestrado en la escena.


