Un violento episodio sacudió este martes a la comunidad educativa de San Cristóbal, donde un alumno de 15 años asesinó a un compañero de 13 años dentro de la Escuela N°40. El hecho generó profunda conmoción y motivó el inicio de una investigación urgente para esclarecer las circunstancias del ataque.
Según relataron testigos, el agresor utilizó un arma de fuego para cometer el crimen en el interior del establecimiento. En medio de la situación, la intervención de Fabio, portero de la institución, fue clave para evitar una tragedia mayor. El trabajador logró reducir al adolescente y controlar la situación hasta la llegada de las autoridades.
“Me apuntó, pero no llegó a gatillarme”, expresó Fabio en diálogo con Telenoche, aún visiblemente afectado por lo ocurrido.

Tras el hecho, se desplegó un importante operativo policial en la zona y la fiscalía interviniente comenzó a tomar declaraciones a testigos, además de analizar las cámaras de seguridad para reconstruir la secuencia.
Uno de los principales interrogantes que manejan los investigadores es cómo el menor logró acceder al arma de fuego y trasladarla hasta el establecimiento educativo sin ser detectado. En ese marco, no se descartan nuevas medidas en las próximas horas, mientras avanza la causa para determinar responsabilidades y el origen del arma utilizada en el ataque.
Habló el portero que le sacó el arma al atacante de Santa Fe: “Me apuntó, pero no llegó a gatillar”
Fabio, el portero que redujo al alumno de 15 años que mató a un compañero de 13 en Santa Fe, aseguró que el agresor “no sabía dónde estaba ni qué había hecho”. El hombre trabaja en la escuela y pudo quitarle el arma al adolescente: “Me apuntó, pero no llegó a gatillar”.
El trabajador reconstruyó el momento en que intervino y sostuvo que actuó sin dudar. “Hice lo que tenía que hacer, lo que hubiera hecho cualquiera”, afirmó en diálogo con Telenoche.

Según su testimonio, el adolescente estaba armado y preparado para continuar disparando: “Tenía un cinturón cargado con varios cartuchos. Cargaba rápido”.
También advirtió que el joven manipulaba el arma con facilidad. “Tenía los cartuchos colgados al costado, cruzados. Vi cuando cargó los tiros que tiró últimos”, detalló. Además, consideró que los disparos finales fueron efectuados sin un objetivo claro: “Tiraba a cualquier lado”.
El portero hizo hincapié en el desconcierto del agresor luego del ataque. “No sabía qué responderme cuando le hablé”, agregó sobre el breve intercambio que mantuvieron antes de que lograra desarmarlo.
Sin un vínculo cercano con los alumnos, el hombre explicó que reaccionó por impulso: “Casi que no los conozco, solo a los que saludan cuando acomodamos las bicicletas. No sé qué se me pasó por la cabeza, fui y le saqué el arma”.
Padre de un nene de 9 años, reconoció que en esos segundos también pensó en su familia: “Se me pasaron muchas cosas por la cabeza”. “Salvé a muchos chicos. Podría haber matado a más alumnos”, sostuvo.

