Este viernes, en Campana, el fuego arrasó una casa, la esperanza y el futuro. Cuatro niños, de 1, 4, 7 y 8 años, murieron en horas de la tarde al incendiarse su hogar.
En horas de la tarde, mientras los menores dormían la siesta y por motivos que aún deben investigarse, las llamas devoraron la vivienda ubicada en Maipú 462 de la mencionada ciudad bonaerense, a solo una cuadra de la Sociedad de Fomento del barrio Dallera.
A pesar de la rápida llegada de los bomberos, al ingresar a la casa en socorro de los niños, tres de ellos ya habían perdido la vida. El mayor de ellos, de 8 años, fue trasladado de urgencia al Hospital San José, pero tampoco logró sobrevivir.
La madre de los menores, en estado de shock tras su trágica y múltiple pérdida, también debió ser trasladada por una unidad sanitaria. Ella también se encontraba en la casa y logró salir al iniciarse el fuego para pedir ayuda a sus vecinos. La mujer, de 33 años, no pudo reingresar para sacar a sus hijos, que quedaron velozmente atrapados por las llamas.

Además del trabajo de los Bomberos Voluntarios de Campana, se hicieron presentes efectivos del Comando de Patrulla y ambulancias del SAME. Rápidamente, también se acercaron al lugar el fiscal Matías Ferreiros, quien se hizo cargo de la investigación del hecho, y el intendente local, Sebastián Abella.
Desde el municipio, emitieron un mensaje en redes sociales en el que brindaron sus condolencias a la familia de los menores fallecidos y le informaron a la comunidad la suspensión de todas las actividades previstas para este viernes y el fin de semana.
“A raíz de los hechos que son de público conocimiento, todas las actividades culturales, desde hoy y por el fin de semana, quedan suspendidas. Enviamos nuestras más sinceras condolencias a la familia Miño”, fue el breve comunicado de la Municipalidad de Campana.
Indicaron que los niños se encontraban juntos en una habitación y que fallecieron antes que su madre pudiera rescatarlos. Tras apagar el fuego, los bomberos colgaron una lona negra para realizar el traslado del cuerpo de los niños.
El fiscal de la causa, Matías Ferreiros, aseguró que la situación “era catastrófica”. “Incluso los bomberos tuvieron que salir varias veces porque el fuego copó absolutamente toda la vivienda, que es un monoambiente con separaciones de un mobiliario. Ellos eran inquilinos”, señaló a TN. Agregó que los padres son asistidos y contenidos en el hospital local y que se encuentran estables.