El Banco Central de la República Argentina (BCRA) registró un fuerte incremento en sus activos financieros este martes tras concretarse el ingreso de US$1000 millones enviados por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Los fondos corresponden al tercer desembolso del programa firmado en abril de 2025. Con este nuevo giro de divisas, las reservas internacionales brutas de la entidad treparon a US$47.908 millones, consolidando el valor estadístico más elevado desde octubre de 2019.
El impacto del desembolso en las arcas del BCRA
La llegada del capital internacional modificó de manera directa el balance de la autoridad monetaria conducida por el Gobierno nacional. Las tenencias del Banco Central habían finalizado la jornada del viernes previo en US$46.803 millones, lo que significa que el nuevo giro de divisas provocó un salto neto de US$1105 millones en las arcas públicas oficiales.
Este desembolso en moneda extranjera se efectivizó luego de que el directorio del organismo otorgara la aprobación formal a la segunda revisión del programa el pasado jueves. La cúpula del FMI ya había brindado un aval técnico a mediados de abril, pero restaba la conformidad definitiva de la conducción ejecutiva y la posterior publicación del staff report para liberar los dólares.
La evolución del programa de Facilidades Extendidas
El actual esquema de financiamiento con el organismo dirigido por Kristalina Georgieva comenzó a implementarse en abril de 2025 mediante un Programa de Facilidades Extendidas (EFF), en paralelo al anuncio de la salida del cepo cambiario. En aquella instancia inicial, el país percibió una transferencia de US$12.000 millones.
Posteriormente, en el mes de agosto de ese mismo año, la entidad giró US$2000 millones tras la primera revisión del plan. Con la llegada de los dólares esta semana, la gestión del presidente Javier Milei completó la recepción de aproximadamente el 80% de la totalidad del dinero pautado en las negociaciones originales de hace un año.
Los compromisos económicos asumidos por el Gobierno
A través del informe de gestión técnica emitido por el organismo, se detallaron las prioridades fijadas entre las autoridades locales y los enviados internacionales para sostener las pautas de política fiscal y cambiaria. El FMI señaló que el Ejecutivo busca un equilibrio fiscal general limitando el gasto mediante la racionalización de los subsidios, una mejor focalización de la asistencia social y la priorización del gasto en infraestructura.
Para afrontar los vencimientos de deuda a corto plazo de la economía, el esquema contempla la colocación de títulos en el mercado local, privatizaciones, venta de activos estatales y operaciones de repo. En el aspecto cambiario, se estableció que el tipo de cambio continuará fluctuando con flexibilidad dentro de bandas cada vez más amplias, restringiendo las ventas de divisas a episodios de volatilidad excesiva.
El fortalecimiento continuo de las cuentas públicas y del balance patrimonial de la entidad crediticia nacional se mantiene como la principal meta orientada a consolidar la estabilidad financiera en los próximos meses de gestión.


