El Congreso Nacional del PJ ya había tratado los cuatro temas del orden del día, entre ellos la constitución de una Junta Electoral Partidaria, y había firmado un documento de respaldo al gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner cuando pidieron la palabra distintos referentes nacionales. Entre ellos Gildo Insfrán, gobernador de Formosa, le cedió el micrófono al diputado nacional de Río Negro Martín Soria quien anunció el inicio de un sumario interno contra el “traidor” Miguel Pichetto para su expulsión.
Hubo ovación en el microestadio Héctor Etchart cuando el excandidato a gobernador por el Frente de Todos explicó el proceso. Arranca con un sumario y próximamente terminará con la expulsión de quien fuera jefe del bloque de senadores nacionales del peronismo durante los doce años de kirchnerismo.
Pichetto ocupó su banca en el Senado 18 años. Sólo el formoseño José Mayans, hoy al frente del bloque, arrancó en el 2011 y aún está en la cámara alta.
Pero el año pasado, mientras Pichetto buscaba conformar una fórmula presidencial para competir contra Alberto Fernández y Cristina Kirchner junto a Juan Schiaretti, Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey y Roberto Lavagna recibió un llamado de Mauricio Macri. Tras ese llamado, sin dudar el todavía justicialista aceptó ser compañero de fórmula de Juntos por el Cambio. Dejó su rol como jefe del bloque de la oposición pero no su banca, la que mantuvo hasta el 9 de diciembre del 2019.
Parte del peronismo exigió el año pasado que Pichetto renunciara al Congreso por haber sido electo por la fuerza política más enfrentada con el gobierno de Macri. No renunció y se convirtió en un importante estratega de Juntos por el Cambio, una voz respetada y escuchada por Macri y un interlocutor con las provincias peronistas aunque no pudo llevar gobernadores del PJ hacia Juntos por el Cambio como se pensó.
En ese contexto y mientras avanzaba la campaña, el PJ rionegrino analizó la posibilidad de echar a Pichetto. El freno lo puso Cristina Kirchner tras el triunfo de octubre. Macri pretendía postular a Pichetto para presidir la Auditoría General de la Nación, puesto que corresponde al partido opositor con más representantes en el Congreso y órgano de control de la gestión gubernamental. El derrotado candidato a Presidente quería premiar a Pichetto, darle un lugar destacado y controlar a kirchnerismo.
CFK mandó un emisario a conversar con los rionegrinos con la idea de que dentro de Juntos por el Cambio se haría valer la costumbre de que debe ser un opositor quien ocupe ese sillón. En el PRO dijeron que la Constitución habla de una figura propuesta por la oposición, no de un afiliado al partido opositor. La UCR definió la cuestión e hizo valer su supremacía numérica en el Congreso respecto de sus socios del PRO y propuso la semana pasada el nombre del radical Jesús Rodríguez. El lunes hubo intentos macristas por pelear el puesto para Pichetto pero en una charla entre Patricia Bullrich (presidenta del PRO) y Mauricio Macri, acordaron que correspondía a los radicales. Así la propuesta del presidente del Comité Nacional de la UCR Alfredo Cornejo fue convalidada en una reunión entre Mario Negri y Cristian Ritondo en el Congreso.
Fuente: Infobae.