Un video de 2020 contradice la versión de Manuel Adorni sobre sus inversiones en Bitcoin
Un video grabado en octubre de 2020 contradice la cronología que presentó el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para justificar los fondos omitidos en sus declaraciones juradas. El funcionario, investigado por presunto enriquecimiento ilícito, afirmó recientemente haber realizado apuestas financieras significativas en criptoactivos desde 2014, pero su testimonio del pasado revela un desconocimiento del mercado en años posteriores.
Las dos versiones en pugna
Durante una reciente entrevista en LN+, el ministro coordinador sostuvo que comenzó a interesarse por el bitcoin en 2013 y que al año siguiente intensificó sus movimientos de capital junto a su esposa, Bettina Angeletti. De acuerdo con sus declaraciones actuales, el matrimonio colocó unos US$200.000 entre 2014 y 2018, lo que les reportó un beneficio cercano a los US$300.000.
Fueron 25 años de trabajar con mi mujer en el sector privado y de ahorrar en negro con ella, argumentó la autoridad pública.
Sin embargo, en una videoconferencia sobre economía distribuida por la firma Lemon hace seis años, el relato fue opuesto. En ese registro, el funcionario describió que descubrió el sector de las criptomonedas de manera casual al observar a un alumno con una computadora portátil en el aula y admitió textualmente: Yo no estaba muy metido en el tema.
El descalce de las fechas
La inconsistencia central radica en las referencias temporales y las cotizaciones. En la grabación de 2020, ubicó el episodio escolar cinco o seis años atrás y puntualizó que el valor de la unidad rondaba los US$6.000. No obstante, los registros del mercado indican que la divisa digital alcanzó ese precio por primera vez el 28 de octubre de 2017.
Este desfase de fechas invalida la postura de que para 2014 ya operaba sumas de gran envergadura. Por el contrario, ubica su aproximación inicial en una etapa donde, según su defensa actual, ya llevaba tres años de transacciones continuas en el circuito financiero informal.
El giro del discurso oficial
La situación patrimonial del integrante del Poder Ejecutivo arrastra otros cuestionamientos previos. En marzo, durante una rueda de prensa en la Casa Rosada, y en abril ante la Cámara de Diputados, había manifestado con firmeza que sus declaraciones juradas estaban en orden y que nunca existió ocultación alguna de sus bienes.
Esta semana modificó de manera rotunda su posición al admitir que dejó fuera del sistema formal los ingresos generados por la compraventa de activos digitales. Atribuyó la falta a una negligencia administrativa que arrastró de forma continuada en los documentos presentados ante la oficina anticorrupción.
El caso entra ahora en una etapa de revisión legal y contable, luego de que el propio involucrado confirmara de manera pública que asumirá el costo de las penalidades financieras y las rectificaciones impositivas correspondientes ante el fisco nacional.