El jefe de Gabinete Manuel Adorni informó a través de sus redes sociales que a partir de ahora, las clínicas y hospitales de Argentina “podrán importar equipamiento médico usado”.
El funcionario libertario celebró la decisión y aseguró que la medida implica “menos costos y burocracia”, además de “más calidad al servicio de la salud de los argentinos”.
El nuevo régimen detallado por la ANMAT establece tres modalidades para la importación de equipamiento médico usado: productos reacondicionados en el exterior; dispositivos usados que, según el criterio del importador, no requieren reacondicionamiento; y equipos usados que ingresan al país para ser reacondicionados localmente.
La nueva normativa también permite realizar el trámite de importación por fuera de las empresas tradicionalmente habilitadas. Ahora, clínicas, hospitales y centros de diagnóstico podrán gestionar directamente la compra de equipamiento usado provenientes de otros países.
La eliminación de controles fue celebrada por el Gobierno libertario, dado que consideraba que las regulaciones vigentes hasta ahora no eran más que “trámites burocráticos” que generaban “costos innecesarios”.
"Con esta normativa, en todo el país se podrá acceder a equipos más modernos y de mejor calidad. Esto permite mejorar diagnósticos y tratamientos, y reducir derivaciones que demoran la atención y perjudican a los pacientes", concluyó el ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones.


