Sociedad

La exjueza que besó a un preso condenado por homicidio fue restituida a su cargo y volverá a trabajar en la Justicia

El Tribunal Superior de Justicia de Chubut anuló la destitución de Mariel Suárez, la magistrada que protagonizó uno de los escándalos judiciales más resonantes de los últimos años. La exjueza había sido filmada besando y acariciando a un detenido condenado por homicidio dentro de una cárcel de Comodoro Rivadavia.

Mariel Suárez fue absuelta y restituída en su función en el Poder Judicial de Chubut
Mariel Suárez fue absuelta y restituída en su función en el Poder Judicial de Chubut .

04-06-2026 16:09

La exjueza de Comodoro Rivadavia, Mariel Suárez, fue restituida a su cargo por decisión unánime del Tribunal Superior de Justicia de Chubut, que declaró la nulidad de la sentencia que había dispuesto su destitución en noviembre de 2023.

La resolución pone fin a un largo proceso judicial y administrativo iniciado tras la difusión de imágenes donde se observaba a la magistrada manteniendo una actitud afectiva con Cristian “Mai” Bustos, un preso condenado por homicidio al que ella misma había integrado el tribunal que sentenció.

La decisión del máximo tribunal provincial se basó en la vulneración del principio de imparcialidad durante el proceso que terminó con su remoción, por lo que ordenó su inmediata reincorporación al Poder Judicial.

El escándalo que sacudió a la Justicia de Chubut

El caso se hizo público a fines de 2021, cuando trascendieron imágenes captadas por cámaras de seguridad del Instituto Penitenciario Provincial donde se observaba a Suárez compartiendo encuentros con Bustos.

Las grabaciones mostraban a ambos sentados juntos en el piso, intercambiando abrazos, caricias y besos, además de tomarse fotografías dentro del establecimiento penitenciario.

El episodio generó una fuerte conmoción institucional, especialmente porque Bustos había sido condenado por homicidio y Suárez había participado como integrante del tribunal que dictó la sentencia.

A raíz del escándalo, se inició una investigación administrativa y penal para determinar si la magistrada había incurrido en alguna conducta incompatible con su función.

La causa penal terminó con un sobreseimiento

Si bien las imágenes fueron el detonante de la polémica, la investigación penal no se centró en la relación con el detenido sino en presuntas irregularidades vinculadas a su actividad como funcionaria judicial.

La acusación sostenía que Suárez habría incumplido deberes de funcionaria pública al ausentarse de una audiencia judicial para visitar a Bustos y al proporcionar información falsa sobre su estado de salud.

Sin embargo, en 2025 el juez Marcelo Nieto Di Biase resolvió sobreseerla al considerar que los hechos investigados no configuraban delito.

Ese fallo se convirtió en una de las piezas centrales utilizadas por la defensa para cuestionar la legalidad del proceso que había derivado en su destitución.

Qué mostraron los testimonios sobre las visitas al preso

Durante el sumario administrativo declararon distintos agentes penitenciarios que presenciaron o monitorearon los encuentros entre la jueza y el condenado.

Según los testimonios incorporados al expediente, el primer encuentro se produjo el 29 de diciembre de 2021 en un sector de aulas del instituto penitenciario.

Personal de seguridad relató que ambos mantuvieron una cercanía considerada impropia para una entrevista formal. Los informes describieron abrazos, caricias, besos y fotografías tomadas durante la visita.

Una cabo del establecimiento declaró que la magistrada ingresó con una computadora, teléfono celular, alimentos y otros elementos personales.

Al día siguiente, Suárez regresó al penal llevando facturas para el interno. Según consta en las actuaciones, fue advertida por autoridades penitenciarias sobre la existencia de informes que daban cuenta de conductas incompatibles con el motivo oficial de la visita.

La magistrada sostuvo que su interés era recopilar información para escribir un libro sobre la vida del condenado y negó cualquier vínculo sentimental.

Una jueza acostumbrada a revertir destituciones

No es la primera vez que Mariel Suárez logra regresar a la función judicial luego de una remoción.

En 2013 había sido destituida tras un jury impulsado por cuestionamientos vinculados a su desempeño como magistrada en Comodoro Rivadavia.

En aquella oportunidad, el entonces intendente de la ciudad, Néstor Di Pierro, la acusó públicamente de favorecer una supuesta “puerta giratoria” para delincuentes.

Tras una extensa batalla judicial, Suárez consiguió que la Justicia declarara irregular aquel proceso y en 2015 recuperó su cargo.

Más de una década después, vuelve a repetir el mismo camino: una destitución polémica, una apelación prolongada y una resolución judicial que ordena su restitución.

Un fallo que reabre el debate sobre la conducta judicial

La decisión del Tribunal Superior de Justicia no implica una valoración sobre los hechos que originaron el escándalo, sino que se concentra en las garantías procesales que rodearon su destitución.

Sin embargo, la restitución de Suárez vuelve a poner en discusión los límites éticos de la función judicial y el impacto institucional que generan conductas personales de quienes integran el sistema de Justicia.

Mientras la magistrada se prepara para regresar a su puesto, el caso continúa siendo uno de los antecedentes más controvertidos de la historia reciente del Poder Judicial chubutense.