Messi, Mbappé y la batalla multimillonaria: cómo se juega el Mundial de las marcas
El Mundial 2026 no solo se juega en los estadios de Estados Unidos, México y Canadá. Paralelamente, se disputa otra competencia que mueve miles de millones de dólares: la batalla entre las marcas deportivas por ganar visibilidad, posicionamiento y participación de mercado a través del evento más importante del fútbol.
Messi y Mbappé no solo están en la búsqueda de alcanzar el títulos de máximo goleador histórico de Mundiales y de repetir la coronación en la máxima contienda de fútbol a nivel selecciones, sino que son las principales figuras de un partido que se da dentro y fuera de las canchas. El mundial de las marcas.
Aunque Adidas, Nike y Puma continúan liderando el negocio de la indumentaria mundialista, la edición 2026 muestra un escenario diferente al de décadas anteriores. La ampliación del torneo a 48 selecciones permitió el desembarco de nuevos fabricantes que buscan aprovechar la exposición global de la Copa del Mundo para acelerar su crecimiento internacional.
Sin embargo, la verdadera disputa ya no pasa únicamente por vestir selecciones nacionales. Cada vez más, las marcas compiten por asociar su imagen a las figuras más influyentes del planeta.
Las estrellas, el verdadero trofeo
En la industria del marketing deportivo, un futbolista de alcance global puede generar un impacto comparable o incluso superior al de una selección completa.
Por ese motivo, las principales compañías destinan cifras millonarias a contratos de patrocinio con jugadores capaces de movilizar audiencias globales, generar ventas y convertirse en la cara visible de campañas publicitarias internacionales.
Adidas tiene en Lionel Messi a uno de los embajadores más importantes de su historia. El capitán argentino no solo representa a la marca dentro de la cancha, sino que también es una pieza central de su estrategia comercial global. Su imagen aparece de manera recurrente en campañas vinculadas al Mundial y continúa siendo uno de los activos publicitarios más valiosos del deporte.
Nike, por su parte, apuesta gran parte de su posicionamiento a figuras como Kylian Mbappé y Vinícius Júnior, futbolistas que representan el presente y el futuro del fútbol mundial. La compañía estadounidense busca consolidar una nueva generación de referentes capaces de sostener su liderazgo comercial durante la próxima década.
Puma también desarrolla su estrategia alrededor de estrellas de gran impacto mediático, utilizando su alcance global para fortalecer su presencia frente a competidores con mayores presupuestos y participación de mercado.
Adidas recupera terreno
En términos de selecciones patrocinadas, Adidas logró recuperar protagonismo en el Mundial 2026 y volvió a posicionarse como la marca con mayor presencia entre los equipos participantes.
La firma alemana viste a algunas de las selecciones más relevantes del torneo, entre ellas Argentina, Alemania, España y México. La recuperación resulta significativa porque en Qatar 2022 había sido superada por Nike en cantidad de equipos patrocinados.
Nike continúa ocupando el segundo lugar en este ranking, mientras que Puma mantiene una fuerte presencia en distintos mercados de Europa, África y América.
La importancia de estos acuerdos va mucho más allá de la provisión de camisetas. Cada contrato implica derechos comerciales, campañas publicitarias, licencias de productos y una asociación permanente entre la marca y la identidad de una selección nacional.
La aparición de nuevos jugadores
La principal novedad del Mundial 2026 es la presencia de fabricantes que históricamente tenían poca o nula participación en la Copa del Mundo.
Marcas como Kappa, Reebok, Marathon, Kelm, Tempo y otras compañías regionales lograron acuerdos con selecciones clasificadas y compartirán escenario con gigantes que durante décadas dominaron casi en exclusividad el negocio mundialista.
La expansión del certamen de 32 a 48 equipos abrió oportunidades comerciales inéditas para estos fabricantes, que ahora pueden utilizar la Copa del Mundo como plataforma internacional para mostrar sus productos y fortalecer su reconocimiento global.
Si bien todavía están lejos de competir con Adidas, Nike o Puma en volumen de negocio, su crecimiento refleja una tendencia hacia un mercado más diversificado y competitivo.
Mucho más que camisetas
La disputa por vestir a una selección mundialista o patrocinar a una estrella del fútbol representa mucho más que una cuestión de indumentaria deportiva.
Las compañías compiten por visibilidad global, posicionamiento de marca, ventas de camisetas, botines y productos licenciados, además de la posibilidad de asociar sus valores a algunos de los deportistas más admirados del planeta.
En ese contexto, el Mundial 2026 se convirtió en una de las plataformas comerciales más importantes del deporte internacional.
Mientras Adidas, Nike y Puma continúan liderando el mercado, el avance de nuevas marcas y el creciente protagonismo de figuras como Lionel Messi y Kylian Mbappé muestran que la competencia ya no se define únicamente por las selecciones. En el Mundial de las marcas, las estrellas se han transformado en el premio más codiciado.
Adidas tiene a Lionel Messi, Nike a Kylian Mbappé y Puma a Neymar, pero marcas como New Balance y Skechers lograron algo que hace pocos años parecía imposible: tener entre sus embajadores a titulares de selecciones candidatas y protagonistas de las principales ligas del mundo.