Alertan por el riesgo de sarampión en Argentina tras el regreso de viajeros del Mundial: las recomendaciones
El Ministerio de Salud de la Nación emitió una comunicación epidemiológica por el riesgo de reintroducción del sarampión en Argentina, en el marco del aumento del turismo internacional y el retorno de viajeros tras el Mundial de fútbol celebrado en Estados Unidos, México y Canadá.
La situación epidemiológica del sarampión en la Región de las Américas evidencia un incremento sostenido del riesgo de reintroducción del virus en países que han logrado interrumpir su transmisión endémica. La circulación activa en diversos territorios de la región y la ocurrencia de brotes de gran magnitud constituyen factores que incrementan el riesgo de importación de casos y de restablecimiento de cadenas de transmisión, señalaron en el documento.
Los recientes brotes en Estados Unidos, México y Canadá llevaron a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) a alertar sobre las brechas en la inmunidad de la población y la urgencia de reforzar tanto la detección como la contención temprana de nuevos casos.
En el plano nacional, la cartera sanitaria subrayó: En Argentina, el riesgo de reintroducción debido a la situación externa se combina con factores internos que incrementan la vulnerabilidad frente a una eventual introducción viral del sarampión".
La persistencia de coberturas de vacunación inferiores a las metas recomendadas, la acumulación de susceptibles en distintos grupos etarios y territorios, y las brechas observadas en algunos indicadores de vigilancia epidemiológica constituyen condiciones que podrían favorecer la transmisión del virus ante eventos de importación, indicaron.
La articulación entre los distintos niveles de salud, la detección oportuna de casos sospechosos —especialmente entre quienes regresan de países con circulación activa— y la investigación, el control de focos y el seguimiento de contactos aparecen como ejes para mantener el estatus libre de sarampión, de acuerdo con la cartera sanitaria nacional.
La clave será la detección oportuna y el seguimiento de contactos identificados, según puntualizó el Ministerio en la comunicación.
Qué es el sarampión
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa, con presencia global y que puede afectar a personas de todas las edades. Sus síntomas principales incluyen fiebre y la tríada de secreción nasal, conjuntivitis y tos, seguidos por el enantema de manchas de Koplik —blanco azuladas sobre fondo rojizo— en la mucosa oral, que suelen aparecer uno o dos días antes del exantema (erupción maculopapular). Esta erupción progresa de la cabeza hacia el resto del cuerpo y desaparece en dos a tres días, salvo complicaciones.
La infección produce una intensa viremia y una inmunosupresión transitoria, lo que favorece complicaciones en hasta un 30% de los casos. Entre ellas, la neumonía viral primaria y la neumonía bacteriana secundaria representan la principal causa de mortalidad asociada. También pueden surgir secuelas neurológicas graves, como convulsiones, meningoencefalitis, encefalomielitis aguda postinfecciosa o panencefalitis esclerosante subaguda, así como ceguera y, en algunos casos, la muerte, principalmente en menores de cinco años, inmunocomprometidos y personas con desnutrición.
La transmisión del sarampión ocurre por vía aérea, a través de secreciones respiratorias y aerosoles expulsados al toser, estornudar o hablar. Dada su alta transmisibilidad, cada infectado puede contagiar hasta a 18 personas. El virus permanece viable hasta dos horas en ambientes cerrados o poco ventilados. No existe un tratamiento antiviral específico, por lo que la vacunación constituye la mejor herramienta para prevenir la enfermedad y su propagación.
Durante 2025 y 2026, la región experimentó un aumento significativo de casos de sarampión, con brotes de gran magnitud y desplazamientos internacionales que incrementan la posibilidad de importación. Según la OPS, la acumulación de personas no inmunizadas y la movilidad internacional elevan la exposición y el riesgo de diseminación del virus.
En Argentina, el Ministerio de Salud resolvió fortalecer la estrategia de inmunización, adelantando la segunda dosis de la vacuna triple viral al periodo entre los 15 y los 18 meses de vida, en lugar de la indicación anterior al ingreso escolar.
Esta medida, que se aplicará a quienes hayan nacido a partir del 1° de julio de 2024, prevé que el esquema vacunal completo se alcance a edades más tempranas. Desde el 1° de enero de 2026, el esquema consta de una primera dosis a los 12 meses y una segunda entre los 15 y 18 meses para los nacidos desde julio de 2024. Las cohortes nacidas entre enero de 2021 y junio de 2024 mantendrán el esquema anterior, con la segunda dosis al cumplir cinco años.
Para el personal de salud, la cartera sanitaria exige acreditar dos dosis de vacuna con componente contra el sarampión aplicadas luego del primer año de vida o contar con serología IgG positiva. Las personas adultas deben demostrar la aplicación de dos dosis. Quienes hayan nacido antes de 1965 se consideran inmunes y no requieren vacunación.
Recomendaciones para viajeros
En cuanto a los residentes en Argentina que viajen al exterior, se recomienda que los menores de 12 meses cuenten con una dosis cero adicional de vacuna doble o triple viral, mientras que a partir de los 12 meses deben acreditar la primera dosis regular. Desde los 15 meses en adelante, se exige al menos dos dosis de triple viral. Para mayores de cinco años, adolescentes y adultos, es necesario demostrar dos dosis o inmunidad serológica. Se desaconseja el viaje de embarazadas sin antecedentes comprobables de vacunación o anticuerpos contra el sarampión.
El Ministerio insiste en la importancia de completar el esquema de vacunación antes de viajar, con un plazo mínimo de quince días previos al viaje para la aplicación de la vacuna. Ante la aparición de fiebre de 38°C o más y un sarpullido rojizo que se extiende en la piel durante el viaje o hasta treinta días después del regreso, las autoridades sanitarias recomiendan acudir sin demora a una consulta médica, informar sobre el antecedente de viaje, utilizar barbijo y evitar concurrir a lugares públicos hasta recibir el alta médica.
La comunicación oficial concluye enfatizando la necesidad de que los equipos de salud refuercen la vigilancia, verifiquen y completen los esquemas de vacunación, y promuevan la consulta temprana ante síntomas compatibles con sarampión. El seguimiento efectivo de los contactos identificados se perfila como uno de los pilares para evitar la pérdida del estatus de país libre de sarampión.