Vuelven los streams del Conicet: se realizará una nueva expedición en el fondo del mar argentino
Luego del éxito alcanzado por la expedición Talud Continental IV, que permitió descubrir especies marinas y acercar la ciencia al público mediante transmisiones en vivo, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) ya trabaja en una nueva misión para explorar los secretos del Mar Argentino.
La campaña, denominada Talud Continental V, se desarrollará frente a las costas de Chubut y reunirá a 19 científicos argentinos a bordo del buque oceanográfico Falkor (too), perteneciente al Schmidt Ocean Institute de Estados Unidos.
La expedición tendrá una duración de 23 días y está prevista para abril de 2027, aunque no se descarta que pueda adelantarse algunos meses. El principal objetivo será investigar los cañones submarinos Ameghino y Almirante Brown, ubicados a unos 600 kilómetros de la costa patagónica.
Los investigadores buscarán alcanzar profundidades superiores a los 4.000 metros para estudiar ecosistemas prácticamente desconocidos y obtener información sobre la biodiversidad marina, las condiciones ambientales y el impacto de la actividad humana en estos entornos extremos.
Para ello volverá a utilizarse el vehículo submarino operado a distancia SuBastian, un robot equipado con cámaras de alta definición y sistemas especiales para recolectar muestras biológicas y ambientales sin alterar el ecosistema.
Entre las líneas de trabajo previstas se encuentran la identificación de especies de aguas profundas, el análisis de ADN ambiental para detectar organismos presentes en la zona y estudios relacionados con corrientes marinas, sedimentos y contaminación por microplásticos.
Uno de los integrantes de la misión será el investigador Martín Brogger, del Centro Nacional Patagónico (Cenpat-Conicet), quien participó en la campaña anterior y formará parte de la conducción científica de la nueva expedición.
La expectativa es alta luego de los resultados obtenidos durante Talud Continental IV, cuando las imágenes transmitidas en vivo desde el fondo del mar despertaron un gran interés público y permitieron registrar ecosistemas de corales de aguas frías, además de decenas de especies que podrían ser nuevas para la ciencia.