¿Qué tenés que saber?
El presidente no se elige por voto popular, sino en el Colegio Electoral. Este órgano está formado por 538 compromisarios o electores repartidos por cada estado de acuerdo a su población. Gana los comicios el candidato que reúne el apoyo de 270 o más electores.
Paralelamente se celebran elecciones legislativas donde se renueva toda la Cámara de representantes y un tercio del senado. Tal composición influirá en la capacidad de gestión de quien resulte presidente. Los republicanos tienen chance de ganar el Senado, mientras que la carrera por la Cámara de Representantes está más equilibrada.
¿Quiénes son los candidatos?
Kamala Harris: Candidata del Partido Demócrata y vicepresidenta actual. Asumió la candidatura después de que el presidente Joe Biden renunciara a la reelección en julio de éste año. Su propuesta se centra en la vivienda, el aborto, el cambio climático, el sistema sanitario y la defensa de la democracia. En caso de salir vencedora sería la primera mujer en llegar a la Casa Blanca.
Donald Trump: el expresidente es el candidato del Partido Republicano por tercera vez consecutiva. Su propuesta se caracteriza por el proteccionismo económico, el rechazo a la inmigración, el conservadurismo social y al aislacionismo en el exterior.
¿Qué dicen las encuestas?
Los estudios de opinión anuncian una dura pelea por alcanzar la presidencia. Ambos candidatos están igualados en intención de voto a nivel nacional. Están casi empatados en siete estados bisagra: Wisconsin, Míchigan, Pensilvania, Carolina del Norte, Georgia, Arizona y Nevada.
Los swings states, estados bisagra o pendulares son los estados en los cuales los candidatos no tienen asegurada la victoria. Esos delegados son claves para el resultado final.
¿Por qué es importante ésta elección?
Porque son un gran desafío para la democracia estadounidense ya que Trump vuelve a postularse tras sus falsas acusaciones de fraude electoral en 2020 e incitar a la violencia en el asalto al Capitolio en 2021. También existe el temor hacia un giro autoritario o de que se produzcan disturbios si resulta perdedor.
Los comicios y los discursos son cada vez más radicalizados al final de la campaña, profundizando aún más la división política y social del país. Los resultados electorales definirán la lucha partidista en cuestiones como el acceso al voto, el derecho al aborto, la educación sexual, racismo e inmigración, justo en un contexto donde las minorías están creciendo.
¿Y la política exterior? ¿y Argentina?
Ambos partidos sostienen una política proteccionista y una manifiesta oposición a China. Un potencial triunfo de Trump acrecentaría los aranceles y la hostilidad hacia China, mientras que la relación con Europa no pasaría a ser la mejor principalmente con Ucrania. Otro asunto relevante es el impacto de ésta elección en Oriente Próximo. Aunque Harris no modificaría el apoyo de Biden a Israel, Trump ha mostrado mayor sintonía con las reivindicaciones de Tel Aviv. Los comicios influirán en las negociaciones de alto al fuego en Gaza y en el grado de intensidad de la ofensiva israelí.
En Argentina, el triunfo de Trump predispondrían a mejorar las relaciones con otros organismos, principalmente el FMI.
Un dato muy interesante, la economía.
En junio de 2022 la inflación era de 9,1%, hoy es del 2,5% anual, sin recesión y desempleo creciente. Sin embargo, son datos que no son fácilmente perceptibles por la población, teniendo en cuenta que la gente vota con el bolsillo.
Otro dato interesante: es el Voto por correo
Esta modalidad permite a los ciudadanos ejercer su derecho sin necesidad de acudir a un centro de votación el día de la elección, lo que representa una opción clave para quienes buscan flexibilidad o enfrentan dificultades para sufragar en persona. A la fecha votaron por este sistema 60 millones de ciudadanos norteamericanos.
¿Qué hay que esperar?
Estamos en un contexto de incertidumbre respecto del resultado. La carrera hacia la Casa Blanca se decidirá por un puñado de votos en los swings estates. Hoy día, las diferencias en las encuestas son mínimas.
Una victoria de Harris pasará por ganar los suburbios y ampliar sus márgenes en las zonas urbanas. Para ello, la candidata demócrata necesita movilizar a su electorado de las grandes ciudades y mantener un alto nivel de apoyo de grupos como las mujeres, los jóvenes, las personas con estudios universitarios y las minorías raciales.
Trump necesitará cerrar la brecha en los condados urbanos y suburbanos y arrasar en las áreas rurales. Su mayor reto será recuperar suficientes apoyos entre los trabajadores blancos sin formación universitaria del cinturón del óxido o manufacturero.
Ese cinturón manufacturero será la región decisiva en éstas elecciones. Es probable que Trump pueda recuperar varios estados del sur como Georgia o Arizona, en los que perdió en 2020. Sin embargo, cualquier opción de victoria pasará por Wisconsin, Míchigan y Pensilvania.