Opinión

Con la Ley Bases aprobada llegó la hora de la verdad: el tiempo de la gestión

El Gobierno logró su primera ley tras 6 meses de gestión.

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Alejandro Cuellar por Alejandro Cuellar | 17-06-2024 07:00

Fue un debate acalorado. Fueron 12 horas de tensión adentro y afuera del Senado. El oficialismo logró aprobar en general el proyecto de Ley de Bases, tras un empate en la votación con 36 votos positivos y 36 negativos. Sobre el final definió mediante el mecanismo del desempate la vicepresidenta Victoria Villarruel.

La Ley de Bases, en sus inicios, fue presentada en Diputados el 27 de diciembre. El 30 de abril tuvo media sanción mediante una versión más “light” respecto del texto original. En ese marco, el oficialismo logró el apoyo de la oposición dialoguista. En la sesión del último miércoles la norma recibió más modificaciones en el Senado. De esta manera, el paquete vuelve a la cámara de origen, que tendrá que tomar o desestimar los cambios.

Con el propósito de lograr la aprobación, se hicieron cambios de última hora y se aceptó mantener en el ámbito público a Aerolíneas Argentinas, Correo Oficial y Radio y Televisión Pública, moratoria previsional y transferir a las provincias obras públicas con avances de hasta un 80 por ciento.

Cumplido el objetivo en el Senado, ahora a la Casa Rosada le interesan los artículos vinculados a Ganancias y Bienes Personales. “Con el resto dispongan lo que quieran”, les dijo Guillermo Francos a los titulares de todos los bloques de la Cámara baja anticipando lo que será la próxima sesión legislativa el 24 de junio. 

El Gobierno de Javier Milei logró la herramienta que necesitaba aunque diezmada. Sin embargo, es la norma que esperaban gobernadores, empresarios y  organismos internacionales de crédito. 

Al confirmarse la sanción, se activó la renovación del swap chino, el desembolso de 800 millones de dólares del FMI junto al dato no menor del 4,2% de inflación de mayo. Esta situación descomprimió el clima hostil de las últimas semanas en la interna del propio Gobierno.

Ahora la calle ahora se pregunta sobre la utilidad de la flamante Ley y su impacto en la vida de la gente.

La Argentina, cercada por la espiralización de la pobreza y el aumento del desempleo producto de la severa recesión económica y encapsulada en un ciclo de 20 años de políticas populistas, tiene ahora la oportunidad de cambiar su lógica de funcionamiento.

La nueva normativa, que incluye incentivos a las grandes inversiones, una reforma laboral y privatizaciones de empresas inviables viene  además a revertir los pésimos indicadores sociales que muestran de cuerpo entero la decadencia sembrada en estas dos últimas décadas.

Hay luces amarillas en medio de semejante impacto, producto del ajuste. El capítulo social es la cuenta pendiente que tiene la administración de La Libertad Avanza, con los sectores más desprotegidos de la sociedad. En tal sentido, el Ministerio de Capital Humano no ha estado a la altura de las circunstancias por la falta de expertise de la ministra Sandra Pettovello, quien asumió dicha cartera sin un plan de contención frente a la enorme vulnerabilidad de la Argentina. No alcanza con ser la amiga del Presidente. 

Ahora llegó la hora de la verdad. El tiempo de la gestión. El Gobierno cuenta con el instrumento que necesitaba para continuar con el proceso de transformación. 

Aun así, Milei insiste en reflotar el Pacto de Mayo. La nueva convocatoria será en Tucumán el próximo 9 de julio, día de la Independencia argentina. No hay confirmación sobre los asistentes al evento, pero se especula que estarán aquellos sectores políticos que acompañaron en el Congreso Nacional. Los negadores seriales quedarían fuera del acuerdo histórico lejos de las coincidencias y de los consensos, pero cerca de la violencia y del fracaso crónico.

A los tirones, la Argentina busca parecerse a un país normal en medio del descalabro económico y con un nivel de fragmentación muy severo. La dirigencia esquiva la idea de coexistir para avanzar colectivamente, pese a las diferencias, hacia objetivos comunes. Seis meses para sacar una ley fundamental para un gobierno elegido democráticamente es todo un síntoma.

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