Con mi amigo, el periodista Andrés Mendieta, tenemos un tema de conversación que a ambos nos gusta sobremanera: qué hacer con la IA. Es acertado cuando Andrés afirma que la IA no sólo es usada para profesiones automatizadas y operativas, sino también para trabajos que requieren abstracción intelectual. Un ejemplo es la comunicación social. El periodismo en general está en crisis porque ya han aparecido medios de comunicación que funcionan completamente con IA, como es el caso de Halluciniaton Herald (www.halluciniatonherald.com). Este diario tiene un ritmo de renovación de noticias subidas a la web cada 6 horas, lo que le permite tener inmediatez que demandan los tiempos que corren. Todo el diario está hecho con IA, la redacción, la publicación, el diseño, etc. Además están divididos los roles entre jefe de redacción, redactores, diseñadores, por lo que la complejidad de funcionamiento está cumplida por la IA. Esa cobertura de los roles profesionales es lo que genera un temor muy grande. Si la IA puede producir enteramente un diario (con el esfuerzo y dinámica laboral que eso demanda) porque no puede realizar el trabajo de un secretario relator de Tribunales, una persona que haga ingreso y sistematización de datos, alguien que liquide sueldos o haga despachos logísticos. Hace poco el empresario de medios Daniel Hadad, dueño de Infobae en Argentina, México y Colombia, confirmó la ocupación de la IA en roles del periodismo digital pero dijo que lo único imposible de reemplazar con IA a la función humana son los videos de las personas. Es decir, que es imposible ver con intervención de IA un video de Tomas Rebord en Blender o uno del programa “Semáforo Político” o “Detrás de las noticias” comentando una editorial de actualidad. El potencial competidor a la IA son las personas en cámara.
Chat GPT, Notebook LM o Tinka son algunas de usos cotidianos en lo laboral. Andrés menciona cada una con detalles característicos. En Jujuy podemos ver algunas cuentas de redes sociales que usan IA para hacer memes sobre actualidad, política o novedades policiales. Son cuentas de redes sociales que muestran noticias pero que no tienen webs activas. El costo del pago de recursos humanos y el mantenimiento de la web obliga a los cuentapropistas a trabajar con esta herramienta, por lo que la IA reemplazó el trabajo de un diseñador gráfico y de un comunicador digital, con la generación de memes e imágenes representativas. Muchas de estas cuentas ni siquiera están identificadas, son anónimas.
En la provincia si vemos habitualmente el uso de chatbot para la atención al público, pero no mucho más. La puesta en marcha de la web www.tujujuy.gob.ar aporta algo a la facilidad de trámites a través de la digitalidad, pero no más que eso. Coincidimos con Andrés en que Jujuy debe abocarse a eso de manera más directa, porque potencial profesional sí hay. Lo que no hay es un conocimiento profundo de las autoridades políticas sobre el tema, por lo que se hace difícil trabajarlo desde el sector público.
Los tiempos corren con mayor velocidad, y esta “Cuarta Revolución Industrial” que menciona el colega está entre nosotros.
