Opinión
COLUMNA DE OPINIÓN

El desafío es conectar con la gente

Opinión de Claudia Figueroa
Claudia Figueroa
Claudia Figueroa 31-03-2025
Compartir

El termómetro electoral está en alza y Argentina se prepara para unas legislativas cruciales que medirán el respaldo al voto de confianza a Javier Milei en 2023. Sin embargo, en paralelo a las estrategias de alianzas y las primeras elecciones provinciales, fuertes interrogantes resuenan: ¿realmente los argentinos saben que se vota?, ¿hay interés en participar?, ¿cree el votante en el compromiso real de los políticos?, ¿será esta vez el mensaje de los candidatos claro para todos?, ¿el clima pre electoral se definirá en redes sociales o en el ritual tradicional con el "pancho y la coca"?

La escucha activa de la ciudadanía, como base para conectar con sus preocupaciones y ofrecer soluciones concretas y creíbles, debiera ser el fundamento de toda campaña y gestión. No obstante, la persistente realidad de la política argentina nos demuestra lo contrario. En este escenario de legislativas desdobladas, con provincias marcando su propio rumbo electoral lejos del 26 de octubre, cabe preguntarse si los esfuerzos de los candidatos se centran en las necesidades reales de la gente o en estrategias más ligadas a sus intereses particulares, como la creación de micro climas provinciales para escapar del arrastre de la boleta nacional.

Es de esperar que la astucia planteada al momento de elegir la fecha de los comicios sea directamente proporcional al interés en definir una política de comunicación clara y tan cercana a la realidad como el mundo material, algo fundamental hoy más que nunca. Esta planificación debe ofrecer detalles concretos y, fundamentalmente, comprobables sobre el impacto que tendría en la vida de los ciudadanos. Lejos de la contienda simplista donde lo único que queda claro es que  “yo soy mejor que mi contrincante, porque él es peor”, la descalificación que se usa para complacer a los disconformes y sumar votos, pero también para enmascarar la falta de propuesta. Además, sería muy útil que quienes aspiran a “legislar” no confundan al votante con un discurso de futuros gobernantes. Quizás esta confusión explique por qué la gente no sabe para qué votar a un legislador y, por lo tanto, pierde el interés.

Superar la barrera de un mensaje claro y la comprensión del rol de los candidatos es crucial. Sin embargo, incluso logrando estos puntos, los aspirantes se enfrentan a un nuevo desafío no menos complejo: navegar con coherencia su propuesta en el intrincado ecosistema comunicativo. La diversidad de plataformas digitales y redes sociales, sumada a la competencia en los medios tradicionales, genera una necesidad constante de "mostrarse" que fácilmente puede saturar la capacidad de atención de los votantes, dificultando que se interesen en las propuestas, especialmente si no se sienten identificados con el objetivo del candidato.

En esencia, más allá de las tácticas y la competencia por la atención, el éxito de los candidatos en este intrincado juego electoral dependerá de su habilidad para conectar de manera auténtica con las verdaderas preocupaciones de la ciudadanía. La pregunta que surge, especialmente en Jujuy a pocas horas del cierre de listas, es si las propuestas que se presenten reflejarán una comprensión profunda de estas necesidades.