Los jóvenes estudiantes, la nueva generación, que recurre a Chat Gpt, Gemini u otras herramientas de Inteligencia Artificial como método de estudio, olvidándose de estimular su propio pensamiento crítico.
Estas nuevas plataformas, se han convertido en una solución rápida en los deberes académicos de cada estudiante, ofreciéndoles el acceso a una información inmediata y sin el más mínimo interés y esfuerzo, por parte de los estudiantes, de recurrir a otros tipos de fuentes. Hoy en día, hay una cantidad de jóvenes que ya no leen, no analizan y no saben interpretar un texto, prefiriendo delegar sus tareas a estas herramientas.
El problema no es la IA, sino el mal uso que se le está dando, lo cual hace que los estudiantes, se vuelvan más perezosos, ya que dependen de esta tecnología. Además, debemos recordar y tomar conciencia que los datos que nos brinda no son originales, tan solo combina ideas que ya existen.
Por otro lado, no es algo que se irá con el tiempo, sino una herramienta que llegó para quedarse y que continuará evolucionando. Desde el aumento explosivo de su uso, fines del año 2022, no ha dejado de ser la principal fuente de los jóvenes, por eso es fundamental que se aprenda a usarla con responsabilidad.
Sin embargo, no está mal que la usen como apoyo para estudiar, investigar o incluso a que los ayude a inspirarlos a ser más creativos, pero lo incorrecto sería seguir al pie de la letra de todo lo que nos genera porque si dejamos que piense por nosotros mismos, tan solo perdemos la oportunidad de aprender y de formar criterios propios.
Debemos dejar de depender por un momento de la Inteligencia Artificial y aprender a verificar otras fuentes y no quedarnos con una. Sumergirnos más en lecturas y conocimientos porque es lo que nos permite fomentar el pensamiento crítico y seguir formándonos en un entorno cada vez más influenciado por la IA para aprender a utilizarla con responsabilidad y eficacia, y tener presente que no es una herramienta que está diseñada para que piense por nosotros mismos.