El panorama de los partidos políticos en estas legislativas 2025, como el peronismo, deja ver internas que se agrandaron con el tiempo y que parecen marcar el final de la hegemonía del peronismo tal como la conocemos desde la década del 40: la lucha de poder interna, el debate sobre el liderazgo y la confrontación entre el peronismo tradicional y La Cámpora muestran que, a pesar de la jefatura de Cristina Fernández de Kirchner, está dividido y exhibe una gran inserción el espacio que lidera su hijo Máximo. Tal como dijera en 2024 Aníbal Fernández, el ahora interventor del PJ de Jujuy: “Si el peronismo no tiene las pelotas para prepararse y dar una batalla con La Cámpora, está terminado”.
El mapa de Argentina en estas legislativas 2025 no solo ha marcado un calendario con provincias que han desdoblado sus elecciones de las disputas por los cargos nacionales, sino que el 13 de abril en Santa Fe se vio la primera fotografía de un PJ fragmentado: en las PASO tuvieron el peor registro desde 1983 y para convencionales constituyentes, si hubiera habido una sola lista (en vez de tres), la diferencia con el primero se hubiese acortado y habrían obtenido más bancas.
Por otro lado, Chaco, que va a las urnas el 11 de mayo, tendrá un PJ que, a pesar de haber presentado tres frentes, logró una lista de unidad. En contraste, en San Luis el PJ puntano está alejado de la presidencia del partido y presenta su propia lista con referentes cercanos al riñón de Rodríguez Saá, en tanto otros sectores se aliaron con el gobernador Claudio Poggi.
Los PJ de Salta y de Jujuy llegan intervenidos, divididos y, por lógica consecuencia, también debilitados. El mes pasado, Salta fue intervenida por la propia Cristina Fernández de Kirchner para reorganizar un partido que "comulgue más con la doctrina que con el enemigo" como dijo Sergio Berni (actual interventor), aunque no logró la unidad; muy por el contrario, facilitó el alejamiento de Sáenz, llegando así divididos en dos frentes.
En nuestra provincia, donde la intervención la realizó Alberto Fernández en 2023 y la continuó Cristina Fernández de Kirchner, se inscribieron tres frentes: el que representa al partido dirigido por sus interventores Gustavo Menéndez y Aníbal Fernández (que no resiste el archivo de 2024) cuenta con gran participación de La Cámpora, Patria Grande y el Movimiento Evita; y dos frentes más, uno comandado por la senadora Carolina Moisés y el otro por el Dr. Diego Palmieri. Ambos dirigentes que se consideran ser las alternativas peronistas de un partido que dejó de serlo.
En tanto en CABA, el próximo 18 de mayo, el PJ irá a las urnas dividido en tres listas: una liderada por Leandro Santoro, otra por Alejandro Kim (Guillermo Moreno) y la tercera por Manuel Abal Medina.
Finalmente, el 8 de junio en Misiones, el PJ, que intentó resistir la intervención hace un mes y terminó fracturándose, no participará de las elecciones legislativas de esa provincia.
Así, 5 de 6 provincias, muestran un fenómeno que marca el final del peronismo tal como lo conocemos, para marcar el nacimiento de un nuevo movimiento con prevalencia camporista y con sabor a peronismo socialista activista.
¿Será este PJ fracturado, dividido y debilitado de las legislativas provinciales el que marcará una tendencia para las legislativas nacionales del 26 de octubre? ¿O Camporistas y Peronistas lograrán la comunión en listas de unidad?