Opinión
COLUMNA DE OPINIÓN

La lección de Champlain Towers

Opinión del Ingeniero Civil Marcelo Helou (MP 876-CI)
LA LECCION DE CHAMPLAIN TOWERS LA LECCION DE CHAMPLAIN TOWERS
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El 24 de junio de 2021, en plena madrugada, parte del edificio Champlain Towers South, ubicado en Surfside, Florida, colapsó de forma repentina. En cuestión de segundos, doce pisos de hormigón armado se vinieron abajo, dejando un saldo trágico de 98 personas fallecidas. Este suceso se convirtió en una de las peores fallas estructurales en la historia reciente de los Estados Unidos y la noticia recorrió el mundo.

Construido en 1981, el edificio contaba con 136 departamentos, cochera subterránea y una terraza con pileta. Desde afuera, parecía una torre de departamentos más, pero luego del estudio del colapso se descubrió que poseía serias deficiencias estructurales, muchas de las cuales se fueron acumulando con el tiempo.

Mecanismo del colapso

A lo largo de estos años de investigación, se pudo realizar una reconstrucción plausible de los hechos. Horas antes del desastre, varios residentes escucharon ruidos extraños, como golpes o crujidos. Poco después de la 1 de la mañana, cámaras de seguridad captaron el momento en que la estructura comenzó a ceder. La investigación reveló que todo empezó en la losa de hormigón debajo de la terraza de la pileta. Esa losa falló por un fenómeno conocido como punzonamiento, que ocurre cuando una losa no puede soportar la carga concentrada que le transmite una columna o elemento vertical, generando fisuras diagonales en la zona de contacto. (Este fenómeno se caracteriza por la formación de un "cono" de falla que se extiende desde el pilar hacia la losa). Hablando mal y pronto, la columna atraviesa la losa). Esa primera falla desató un efecto dominó: las losas comenzaron a desplomarse una tras otra, provocando un colapso progresivo que destruyó gran parte del edificio. Solo una sección (la que tenía muros de corte robustos) logró mantenerse en pie.

Las causas al descubierto

En el marco del juicio resuelto en junio de 2022, se llevó a cabo una exhaustiva investigación del colapso en representación de aseguradoras y la administración judicial de la Asociación de Condominios del Champlain Towers South. Se analizaron documentos técnicos, registros de mantenimiento, informes de recertificación y diseños de reparación. Además, se realizaron estudios de campo, pruebas de laboratorio en muestras de hormigón y acero de refuerzo, así como análisis estructurales mediante modelos de elementos finitos, pudiendo concluir las causas que condujeron a este episodio, las que resumidamente contemplan:

  • Errores de diseño: El refuerzo de acero en la losa de la pileta efectuado años atrás era insuficiente, y no se habían incorporado elementos para resistir mejor el fenómeno de punzonamiento.
  • Modificaciones sin control: En 1996 se colocaron jardineras y baldosas que aumentaron el peso sobre la losa, sin una evaluación técnica previa.
  • Falta de mantenimiento y señales ignoradas: Fotografías tomadas antes del colapso ya mostraban daños visibles en las columnas y otros tipos de deterioro, los cuales fueron ignorados o mal diagnosticados
  • Se descartó problema de suelo: También descartaron que el terreno o el tipo de suelo hayan tenido relación con el colapso. 

La lección de Champlain Towers

Los ingenieros civiles pensamos las estructuras para tener un diseño seguro, capaz de soportar fallas localizadas sin que eso lleve al colapso total. Desde hace décadas las normativas han ido incorporando mejoras en los criterios de diseño y de construcción para evitar este tipo de fallas. Una obra nueva cumple esta premisa. 

Ahora bien, este avance tecnológico y normativo termina interpelando a los edificios con edades superiores a los 25 años, los que muchas veces no verifican los estándares modernos requeridos. A ello se suma diversas modificaciones de uso, de destino o una serie de reparaciones según la disponibilidad presupuestaria.

Por este motivo, eventos trágicos como el de Champlain Towers nos recuerdan por qué es tan importante realizar un programa metódico de inspecciones periódicas, de mantenimiento preventivo o auditorías estructurales de diverso nivel de exigencia. No se trata solo de cumplir normas, sino de proteger vidas y bienes. La ingeniería posee el permanente desafío de seguir aprendiendo, mejorando los modelos predictivos y, sobre todo, comunicando mejor los riesgos para que toda la sociedad entienda la importancia de la prevención como principal acción para cuidar nuestras edificaciones.