Muertos vivos y muertos muertos
El evangelio de la Resurrección de Lázaro me trajo el recuerdo de una obra de teatro que, cuando era seminarista, representamos en el Seminario.
Era una zarzuela que llevaba por nombre: CADÁVERES AMBULANTES.
Y la verdad es que , pensándolo bien, hoy nos encontramos con montones de esos cadáveres.
Son los que viven sin sentido, con angustia y depresión.
Son los que viven metidos en la droga y en el alcohol.
Son los que viven enredados en los vicios (entre los cuales está lo de las redes), en la corrupción , en las malas costumbres.
Son los que viven muertos de odio, de rencores, de envidias.
Son los que viven teniendo de todo pero vacíos de amor.
Y podríamos seguir con la lista de cadáveres ambulantes
El evangelio de la Resurrección de Lázaro nos hace ver algo muy simple: para tener vida nueva, para volver a la vida con sentido, hay que encontrarse con Jesús, ese Jesús muy humano, que lloró por Lázaro y hoy también llora por cada uno de nosotros.
Yo soy la Resurrección y la vida, el que cree en mí, aunque muera vivirá y todo el que vive y cree en mí no morirá para siempre: es lo que Jesús le dice a Marta, que le había dicho: si hubieras estado aquí mi hermano no habría muerto.
Estamos a una semana de la Semana Santa y hay muchos muertos que podrían revivir, es decir, muchos cadáveres ambulantes que en estos días podrían recuperar la alegría de una vida nueva, impregnada del amor de Dios que no se cansa nunca de perdonar.
En estos próximos días escucharemos muchas ofertas de vacaciones de semana santa.
Estaría bueno que nos tomemos esas vacaciones, pero para adentrarnos en los misterios de nuestra fe.
Para salir de vacaciones hay que dejar la casa y olvidarse por unos días del ritmo del trabajo diario.
Precisamente eso es lo que necesitamos cuando hacemos un retiro. Semana Santa es una semana de retiro espiritual para toda la iglesia.
Dejemos la cueva de nuestra indiferencia, la cueva de nuestra vida pasada, esas cuevas que ya dan mal olor, porque encierran resentimientos, envidias, pecados, corrupción, indiferencia hacia los que sufren, ganas de venganza , violencia de distintas formas, y animémonos a vivir de manera diferente, como hermanos de Aquel que es la Resurrección y la vida.
Es invitación para poder tener una : ¡Feliz Semana Santa!