Opinión

Un Pacto de Mayo devaluado: las ausencias y los puntos pendientes

Este lunes en Tucumán se rubricará el acuerdo propuesto por el Presidente, con modificaciones y elocuentes "faltazos".

Cuellar Milei
Cuellar Milei Somos Jujuy

Alejandro Cuellar por Alejandro Cuellar | 08-07-2024 12:30

Desde Rosario, con motivo de la celebración del Día de la Bandera, el presidente Javier Milei aprovechó la ocasión para reiterar su convocatoria a las autoridades políticas, gobernadores, dirigentes representantes de los partidos políticos, expresidentes, empresarios y trabajadores al devaluado Pacto de Mayo, el próximo 9 de julio en Tucumán. El mandatario pidió “deponer las anteojeras partidarias y despojarnos de nuestros intereses particulares para trabajar para volver a ser una potencia”.

Ocurre que los enfrentamientos del Presidente con la mayoría de los sectores a los que ahora convoca han deterioro de su credibilidad política. Pero además, esa rara impronta de Javier Milei no se refleja tan solo en la política argentina, sino que también su fama se ha instalado en el concierto internacional.

Nadie entiende sus rencillas con los presidentes de España, México, China, Brasil y Bolivia. El trabajo del equipo de relaciones exteriores encabezado por la canciller Diana Mondino se torna insalubre frente a los embates emocionales del presidente argentino.

El último episodio fue la decisión de Milei de no asistir a la 64° Cumbre del Mercosur en Asunción del Paraguay, para no cruzarse con el presidente de Brasil, Lula Da Silva. Sin embargo, viajó a Camboriu para participar de un encuentro de dirigentes conservadores y aprovechó un encuentro informal con Jair Bolsonaro. De modo que los movimientos del Presidente no hacen más que demostrar su vocación por el conflicto. Es decir, que en su lógica de razonamiento prioriza el conflicto por sobre la institucionalidad. La reunión del Mercosur, independientemente de las eventuales diferencias entre los mandatarios, exige por encima de todo respeto institucional.

Todos estos antecedentes se reflejan en la apatía tras la convocatoria al compromiso del 9 de julio. De hecho, el Pacto de Mayo se firmará de madrugada y el evento que durará menos de una hora contará con las palabras finales de Javier Milei.

La invitación tendrá como principales ausentes al kirchnerismo y a los expresidentes Cristina Fernández, Alberto Fernández y Eduardo Duhalde. Capítulo aparte la confirmada presencia de Mauricio Macri pese a los cortocircuitos de las últimas horas con Javier Milei, tras la publicación de un duro documento del PRO que contó con la rúbrica del expresidente planteando aspectos de la gestión libertaria, más el reclamo de la restitución de fondos coparticipables a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba), que finalmente el oficialismo confirmó que serán girados a la brevedad.

En tanto, los gobernadores de Juntos por el Cambio, de la provincia de Tucumán, Catamarca y Córdoba confirmaron su asistencia. No así el diputado Miguel Pichetto, quien dijo que “no alcanza con la foto”. En el caso de Santiago del Estero, Gerardo Zamora no terminaba de confirmar su presencia. Se especula que su situación está fuertemente condicionada por sus lazos políticos con Cristina Kirchner al igual que las organizaciones gremiales. Tampoco estarán presentes los miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

El temario para la rúbrica fue modificado por el Gobierno nacional. Se elimina la propuesta de una reforma política estructural que modifique el sistema actual. Se incluyó un punto nuevo referente a educación inicial, primaria y secundaria útil y moderna, con alfabetización plena y sin abono escolar. En cuanto al capítulo coparticipación fiscal, se incluyó un agregado que hace referencia al modelo extorsivo actual que padecen las provincias.

El acuerdo que contará con la firma de los asistentes, padece de al menos tres puntos que le quitan legitimidad. En principio, el compromiso de cerrar la grieta que enfrenta a la política con la política y a la política con la sociedad. Luego, la corrección del lenguaje político que en 20 años ha sufrido una degradación dramática y que produce la imposibilidad de construir los consensos necesarios para superar la crisis. Por último, la magnitud del ajuste lastima a miles de argentinos que se han quedado fuera del sistema. Esto requiere de un firme compromiso de los gobiernos nacional y provinciales en el diseño de planes coordinados, para el tendido de una red de bienestar para los ciudadanos afectados, producto de las reformas que ya están y de las que vendrán.

El entendimiento al que convoca el presidente Javier Milei finalmente saldrá con “fórceps” tanto por las ausencias como por su incompletud.

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