La ansiedad por conocer el humor social de la ciudadanía se traduce en números de encuestas. Los pasillos del Congreso Nacional y la Legislatura provincial se llenan de preguntas sobre cuanto mide el Presidente Milei y el Gobernador Sadir. El movimiento de las consultoras y encuestadoras se aumenta cada día más y son muchos los mensajes de Whatssapp compartiendo los números de medición de los principales políticos de Jujuy y el país.
Las dos últimas encuestas realizadas por Zuban Córdoba y la Escuela de Gobierno de la Universidad Di Tella, muestran caídas de la imagen del Presidente Milei y algo de pérdida de la confianza en el Gobierno Nacional. Si bien tanto la imagen del Presidente como el apoyo social a la gestión continúan con una medición considerable, los últimos meses disminuyó porcentualmente. Mientras circulan las interpretaciones políticas sobre los muestreos, donde ocurren largas charlas y debates internos, que conlleva un gasto de energía en esas conversaciones, el principal problema que afecta hoy a la sociedad en general y al Gobierno en particular es económico. El repaso es simple: durante el Gobierno de Macri hubo una caída del salario real y baja actividad de mercado interno y consumo; en el Gobierno de Alberto ocurrió la pandemia (suspensión de la actividad económica) y alta inflación; este Gobierno prometió el alza del salario de los trabajadores, hasta prometer ridiculeces como sueldos dolarizados, combinado con una poderosa merma de la actividad económica. Todos los inconvenientes fueron económicos.
La principal preocupación que hay en la sociedad en su conjunto es la situación económica familiar. Es una situación muy concreta, cotidiana y preocupante. No llegar a fin de mes, no tener dinero para pagar una comida decente, comprar ropa para vestirse o poder solventar los gastos de energía eléctrica o gas, es angustiante. Esa vivencia tan material es imposible que se pueda reemplazar con una aspiración simbólica, como las promesas de un futuro mejor por el sacrificio actual, o la culpabilidad hacia Gobiernos anteriores. Lo concreto es mucho más poderoso que lo simbólico, por eso las peleas políticas tienen mucho menos impacto en la sociedad que las gestiones concretas para solucionar los problemas.
El aporte sobre este contexto debe ser una propuesta de un modelo económico que combine tres elementos: inflación a la baja, el aumento del consumo y un salario digno para cubrir la canasta familiar. Quien pueda mostrar que la formula existe para lograr esa combinación, puede tocar la fibra social que permita aspirar a un espacio de poder.
En las personas encuestadas en Jujuy, aparece Carlos Sadir como la única carta posible para mantener la Gobernación en manos de la UCR. Desde el peronismo, por la situación interna, no hay un “número puesto” aunque Pedro Pascuttini tiene perfil electoral. El FIT repetirá la vieja fórmula de Alejandro Vilca y los libertarios aún no han ordenado las posibilidades para aspirar a la Casa de Gobierno. Serán mejor consideradas aquellas personas que puedan expresar las prioridades de la economía de las familias, donde sientan que hay un beneficio tangible si llegara a gobernar. Lo demás queda en el universo de la charla, lo marginal, sin consideración sobre la realidad que vive en la sociedad.