Opinión

19 de noviembre, Día del Hombre: Un brindis por ellos

Hombre caminando por la calle
Hombre caminando por la calle

Candelaria Moreno por Candelaria Moreno | 18-11-2022

El regreso a casa, los pasos pesados como el alma que dolía por las heridas sangrantes, la tumba con flores frescas pero vacías quedaron en el pretérito de cemento, junto al dolor de una familia que había perdido a la mamá.

La niña se sentía segura porque iba tomada de la mano fuerte, áspera y tibia de su papá, ese hombre que cada tanto se secaba las lágrimas con la manga de la camisa, y que cumpliría el rol de padre y madre, entre mamelucos de ferroviario y delantales de cocina con una mirada de miel, la sonrisa de un ángel y la firmeza de un roble, hasta el último día de su vida.

Así fue que en medio del dolor supe que los hombres también lloraban, sufrían y se desangraban por dentro, a pesar que la sociedad no les permitía mostrar ese lado oculto de la sensibilidad del hombre, aclaro que estoy hablando de la década del 70.

A lo largo de mi vida he visto a tantos hombres sufrir, llorar y entregar hasta la vida misma por quienes amaron, por eso en esta fecha, creo fervientemente que no solo debemos dar un gracias a cada buen hombre existente, sino también decirles que somos tan iguales y diferentes, que siendo dos, muchas veces terminamos en UNO.

Por todo lo vivido y conocido, te dedico estas palabras a pesar de no saber lo que viviste, ignorando si has sufrido poco o demasiado, si te insultaron o pegaron o te rompieron el alma con el maltrato, no te juzgo de ninguna manera. Ocurre que muchas veces he visto vergüenza o tristeza en tu mirada porque nadie cree en tus palabras  y  es allí cuando quisiera defenderte porque también tenés tus derechos, y como mujer soy consciente de eso.

Creo que el respeto y la consideración por el otro son primordiales en una sociedad, por las calles de la vida escuché decir que los hombres carecen de sensibilidad, y desde mi experiencia  tengo la certeza que también hay hombres sensibles  y no hay manera que eso rebaje su grado de hombría.

Por otras calles escuché que era una vergüenza que un hombre llorara, aunque yo sí creo que el hombre puede y debe llorar cuando lo sienta necesario, el hombre es un ser humano, llorar y sentir emoción no es un lujo que nos podemos dar solo las mujeres. 

Una noche  de invierno un hombre poeta y amigo entretejía sus versos hablando de como un inmenso agujero  negro no deja escapar la luz por su gravedad y que es sabido que en todo haz de luz hay oscuridad, es así que entre luces y sombras los hombres no son todos  iguales y un puñado de ellos no representan la cantidad de los buenos hombres 

Hoy quiero brindar por los padres, hijos, hermanos, nietos, primos, sobrinos, cuñados y tantos roles que asumieron los buenos hombres que creen en el amor, el respeto y la consideración, aquellos que saben lo que es el compromiso y lo asumen de corazón, como lo hacen las buenas mujeres.

Brindo por los buenos hombres que juegan como niños, por aquellos a los cuales les importa cumplir cuando dan su palabra, por aquellos hombres que saben quiénes son, y no necesitan demostrárselo a nadie.

Brindo por los hombres excepcionales, que salen del paradigma de la sociedad que quiso imponerles una concepción absurda, y que hoy en día son lo que ellos son de Corazón... simple y benditamente buenos hombres que  reivindican a su género, que rompen las reglas  impuestas por la sociedad con una sonrisa y una flor en el ojal...

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